The Hypocrite Walrus

Monday, March 06, 2006

Carta de renuncia

Carta de renuncia, de un pesimista resignado, a su antiguo amor imposible:
(no porque dejó de ser imposible, sino porque dejó de ser su amor)

Estimada Srta:

Sin tratar de ser muy redundante en mis palabras, le escribo el siguiente escrito, ya que
Ud. estará más que consciente de la inconsciencia que me ha caracterizado siempre, al
seguir esperanzado de que la desesperanza nuestra, por el paso del tiempo o por efecto
del clima, cambie su tono azul por uno más verdoso.


Las cosas por aquí marchan bien, puedo darme cuenta de eso porque cada día la extraño
menos, y que la olvido más de seguido. Ayer fui al cine, al llegar me percaté de que la
cartelera estaba plagada de películas románticas, y para colmo, todas estaban llenas,
apliqué la lógica y me dije que si las románticas estaban llenas, habría lugar en la sala
donde proyecten películas de desamor.


Pero aparentemente, no existen tales, ya que no venden mucho. Es cierto, la mayoría de
las veces, el amor no puede, pero ¿quién se molestaría en contar esa historia?. Nadie
hubiera contado la historia en la que Goliat aplasta a David y a su honda, así como
debía ser.

Así que salí del cine y fui a tomar unas cervezas en el bar de la esquina, entre maní y
maní, y vaso y vaso, me acordé de Ud., mientras más vasos y más maníes, más me
acordaba de Ud., así que decidí que la llamaría una vez que cierren el local y me echen
de ahí.

Para su fortuna, no mía, la mezcla de la cerveza con el maní, en tal cantidad, me produjo
malestares, y acabé abrazado al bidet, haciendo promesas entre arcada y arcada.
Decidí postergar la llamada. En realidad, no decidí nada, me quedé dormido sentado
sobre el inodoro tapado.

Le escribo a Ud., y en consecuencia a su olvido, quien, le confieso coqueteaba conmigo
desde hace tiempo y la buena noticia es que finalmente, hace unas semanas decidí
comenzar a salir con ella, y espero que comparta nuestra alegría, así como yo
compartiría la suya.

Quiero además notificarle, que cualquier rencor del pasado hacia su persona que haya
tenido, ha sido borrado por completo, así como los recuerdos, los buenos,
los malos y los feos.


Me despido así, esperando no escuchar niguna noticia suya jamás.

Atentamente, yo.


P.D.: La molestia que tenía en el pecho ha desaparecido, aunque hoy, lo que más me
duele, es que ya no me duele...

El sonido de la mirada

Cuando nuestros ojos se encontraron e intercambiaron caricias por primera vez,
extrañamente, yo comencé a sentirme solo...
No como si hubiera muerto y vuelto a la vida, sino, como si aún no hubiera
nacido siquiera.

Cuando te vi, la sombra del olvido ya me cubría, el alba no anunciaba el amanecer,
sino la oscuridad del día.

Cuando te vi, me embriagué de éxtasis, pero la resaca del domingo triste y solitario
se asomaba como un pequeño demonio desquiciado y sin piedad.

Cuando te vi, todas las posibles variables me explotaron en la cara,
y falló por última vez mi plan B...

Cuando te vi, todas las imágenes se conjugaron en una sola, en tu rostro,
y el dolor del adiós comenzaba a fluir por mis venas.

Cuando te vi, supe que eras el antídoto
a todos esos brebajes que había tomado durante mi vida
pero lo que no sabía es
que el efecto del antídoto era aún peor que el veneno mismo.

Cuando te vi, me mareé y me perdí entre laberintos de mi mente y de aquellos días,
y, aturdido en las playas de una isla desierta,
desperté al temor de estos días.

Cuando te vi, las luces de la ciudad se apagaron
y todos fueron a dormir,
las calles quedaron vacías y olvidé todo lo que hice hasta ese día.

Todo lo que hacía, lo hacía por primera vez,
y de tantas cosas por descubrir,
no quise hacer más que quedarme mirándote fijamente a los ojos.

A pesar de un futuro incierto,
en tu mirada no veía una pizca de incertidumbre,
entonces, ¿cómo no mirar hipnotizado y engatusado,
la certeza de esos enormes ojos negros?

Cuando te vi, me sentí solo
y ahora que no estás,
ya no me siento así...

Sunday, March 05, 2006

Poema barato y sin esfuerzo, de puro desamor

Te vi ayer después de tanto tiempo
tu pelo seguía jugando con el viento
y esas perlas en tu cuello,
tú las adornabas a ellas

No sé si fueron la luna y las estrellas...
o el mar con sus olas...
En fin, tal vez nada de eso y la suma de todo
y tal vez etcétera...

Pero el momento en el que las palabras
comenzaron a salir, rozando tus labios al pasar
En ese instante, cuando ellas llegaron a mis oídos
ahí me acordé del por qué te había dejado...

Renaissance nº 1

Entre tu mirada sonriente
Y mi soledad acompañada
Yace una distancia inmensurable,
invisible e inmortal

Me doblo y me estiro para llegar a vos
Colándome entre espacio y tiempo
Esquivando mis sombras
Tragando la rutina

Confecciono falsas promesas de olvido
Retrasando el atraso de tu llegada
Colecciono ausencias
Llenando vacíos con más vacíos

Te busco ahí donde no vas a estar
Nunca donde te debería haber buscado
Y creo que seguirá así de ahora en más
Porque ayer ya dejé de creer en vos

On the dance floor...




Y ella me preguntó -Ah, a vos también te gusta el punk?-. No, le dije. Ah, qué careta sos, me dijo. Entonces le pregunté, a vos te gusta el Reggaeton? Y ella me dijo, para bailar sí, no para escuchar. Ah, qué bien, le dije. Y me quedé imaginándola a ella sobre la pista de baile bailando extasiada un clásico del reggaeton... Pero más que nada, trataba de imaginar cómo ella puede seguir el ritmo de la música si no escucha la música, como me dijo.

Iba a preguntarle eso, pero decidí que lo más saludable para ambos sería no preguntar. Tendría que estar explicándole lo que había querido decir, y ella tendría que estar fingiendo que me entiende. Ella no tiene sentido del humor. Y mi garganta sufriría las consecuencias de tratar de relatarle con paciencia, paso a paso, la intención de mi frase anterior (para ese momento ya habría perdido completamentelas últimas pizcas de humor que pudo haber tenido en algún momento), en medio de un lugar no destinado al intercambio de opiniones verbales, sólo físicas. ¿Cómo ganarle a la potencia de unos parlantes que son más grandes que yo mismo?

En fin, esa escena terminó cuando ella fingió haber entendido la frase, y se rió como no debería de haberse reído. Y yo, fingí haber creído que su humor y su risa eran genuinos. Pero en el fondo ella dudaba si yo me estaba burlando en silencio de ella, y que ese era mi chiste realmente. Y yo, estaba seguro de lo que ella sentía, por eso hice lo posible por actuar de la mejor manera. Miramos al vacío, y cambiamos de tema.
Fuimos a un tema peor inclusive, aunque ese no es el punto. Lo que sí, al abrir los ojos, me di cuenta que en realidad todo había pasado en mi cabeza.

Yo nunca le había hecho la pregunta, el reggaeton seguía como banda sonora de esa escena, y yo seguía ahí en mi duda...